FUTBOL / Semifinales
ESTADOS UNIDOS SE COBRA LA REVANCHA Y BRASIL ESPERA LA SUYA

Shannon Boxx (L) de USA y Kerstin Stegemann de Alemania

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FIFA

La final olímpica será inédita: Brasil-Estados Unidos, una hermosa reedición del partido de la primera ronda, en el que las norteamericanas ganaron 2-0. René Simões lo había advertido, sus muchachas no deseaban más que una cosa: la revancha. Y la tendrán, gracias a su corta victoria sobre Suecia. Las brasileñas están en la final, toda una primicia para ellas. En cuanto a las estadounidenses, que se impusieron en el duelo de titanes contra Alemania (2-1), no se tratará para nada de una primera vez: es la tercera final que alcanzan en otras tantas ediciones de los Juegos Olímpicos. Será la última ocasión de las legendarias Mia Hamm, Brandi Chastain, Julie Foudy y compañía. Un partido, en resumen, entre un pasado estadounidense glorioso y un futuro brasileño ya bien trazado. 

Estados Unidos sufre hasta el final
A partido excepcional, escenario excepcional. Aunque este Estados Unidos-Alemania, revancha de la semifinal de la Copa Mundial del Fútbol Femenino de la FIFA EE UU 2003, no nos haya dejado para nada el mejor juego del torneo, sí ha ofrecido un suspense de alto nivel. Al comienzo del choque, a pesar de la presencia en las gradas del estadio Pancritio de Heraklion de Gerhard Mayer-Vorfelder, Presidente de la DFB, las alemanas estuvieron apagadas, al igual que había sucedido en el encuentro de cuartos de final. Su mediocampo se vio dominado por completo.

Lindsay Tarpley y Abby Wambach dispusieron de dos excelentes ocasiones a la media hora, pero no lograron materializarlas. Sin embargo, Estados Unidos volvería a la carga. En una bonita pared con Wambach, Kristine Lilly fusiló a Silke Rottenberg, a quien no agradó mucho recibir el gol (1-0, 33'). Casi de inmediato, Mia Hamm estuvo a punto de doblar la ventaja de las suyas. Las cosas pintaban muy mal para las campeonas del mundo.


Y el inicio del segundo período no fue mucho más alentador. Poco faltó para que un enorme embrollo en el área alemana supusiese la sentencia final (52'). A continuación se asistió a una lenta agonía de las europeas, incapaces de rehacer su línea medular. Hamm, Lilly y Wambach se permitieron incluso desperdiciar buenas ocasiones. Y lo lamentarían, puesto que, a pesar de su preocupante apatía, las pupilas de Tina Theune-Meyer conseguirían empatar en los últimos segundos del tiempo añadido: un disparo de Isabell Bachor fue desviado por Joy Fawcett, batiendo a Briana Scurry (1-1, 92+). Así se llegaba a la primera prórroga de este Torneo Olímpico de Fútbol femenino.


Entonces el juego se volvió mucho más atractivo. No obstante, tal y como cabía esperar según había transcurrido el partido, las estadounidenses acabaron prevaleciendo. Como si de un símbolo se tratase, fue Heather O'Reilly, la más joven del grupo (19 años), quien propulsó a sus "mayores" al acto final de su último reto, tras una fantástica jugada de Hamm (2-1, 99'). La alegría de las norteamericanas sobre el césped era inmensa. Pero todavía les queda una última etapa, frente a Brasil.


Primicia para Brasil, que podrá tomarse una segunda revancha
El otro atractivo encuentro de semifinales no empezó con buen pie. La primera parte se caracterizó por un juego muy cerrado y ninguno de los dos equipos logró hacerse de verdad con la batuta. Marta mostró su rapidez habitual, pero la defensa sueca bloqueó todos sus intentos de combinar con Cristiane, anulando así al dúo que había maravillado hasta entonces.


Suecia apenas practicaba ya un fútbol vistoso. Sin embargo, dispuso de una buena ocasión en el primer cuarto de hora. Anna Sjoestroem envió un peligroso centro, pero Monica interceptó de cabeza. La defensora brasileña estuvo a pocos centímetros de marcar en propia meta…


Los avatares del partido quisieron luego que Brasil también tuviese "su" ocasión, pocos minutos antes del descanso. Marta y Cristiane pusieron en marcha una bonita jugada. Esta última estaba en posición de tiro, pero optó por un centro-chut. Pretinha se lanzó en el segundo palo y no llegó al balón por un palmo. Esta excelente delantera, que sin embargo se encuentra sin equipo, tuvo una segunda ocasión, y no la fallaría. Transcurrida una hora de juego, Marta sacó un buen centro y Formiga dejó pasar entre las piernas para Pretinha, quien, con muy poco ángulo, logró marcar.


Era bastante lógico. Después de la reanudación, las brasileñas se mostraron netamente superiores. Cristiane gozó incluso de varias ocasiones más, sin mayores consecuencias. Marta, con sus 18 años, fue sin duda alguna la reina del juego creativo. En cuanto a las europeas, decepcionaron mucho, ya que no fueron capaces de crear ni una sola oportunidad de gol. Brasil se vengó así de su derrota en cuartos de final de la Copa Mundial del Fútbol Femenino de la FIFA EE UU 2003, en donde cayó 2-1 a manos de Suecia. El 26 de agosto, en el estadio Karaiskaki de Atenas, las sudamericanas podrán saborear su primera final olímpica, la primera final de un torneo importante. Queda por ver de qué color será su medalla.

23/8/2004