El tenis femenino recuperó su vínculo con Australia, una de las naciones con más historia y tradición en el deporte de la raqueta, al consagrar a Stosur como campeona del Us Open. Stosur, de 27 años, frenó el regreso a la cima de la estadounidense Serena Williams al derrotarla 6-2 y 6-3 para conquistar su primer título de Grand Slam.
La sensación de ver a una australiana campeona no es nueva, pero se le asemeja. Stosur, por ejemplo, no había nacido cuando Evone Goolagong-Cawley conquistó Wimbledon en 1980, el último título grande de las australianas. Debido a la diferencia horaria, sus compatriotas vivieron la final de comenzando ya la mañana del lunes. La australiana será desde mañana la número siete del mundo, en tanto que Williams ascenderá al puesto 14.
La derrota en una final de apenas 73 minutos fue una frustración para Williams, que buscaba su décimo cuarto Grand Slam y su cuarto trofeo en el US Open.
La ex número uno del mundo protagonizó un momento de tensión en el segundo juego del segundo set, cuando la jueza de silla le quitó un punto por haber gritado antes de que Stosur llegara a impactar la pelota.
En el reglamento, la situación se define como hindrance (estorbo), y se define como el momento en el que un jugador molesta al rival con gestos o gritos deliberados cuando éste va a ejecutar su golpe. La decisión de imponer la sanción queda librada al criterio del juez de silla. Williams se enfureció, y lanzó una amenaza a la jueza: "Si me ves caminando por un pasillo, mira para otro lado".